El Regreso Triunfal de La Habana al Fútbol Profesional
Un largo camino hacia la victoria
Después de una sequía dolorosa, La Habana vuelve a saborear la victoria en la primera categoría del fútbol cubano. La última vez que habían ganado en casa, en el estadio Pedro Marrero, fue el 11 de junio de 2016, con un contundente 6-1 contra Granma y un hat-trick de Andy Baquero. Sin embargo, la temporada 2017 fue desastrosa, terminando como el peor equipo y obligando al club a disputar la Liga de Ascenso para regresar al máximo nivel antillano.
La temporada 2017: un año difícil
La temporada 2017 dejó una profunda cicatriz. Solo lograron dos empates en 12 partidos, marcando apenas dos goles, ambos obra de Baquero, quien además se encontraba lesionado y posteriormente se iría al fútbol dominicano. El equipo, dirigido por Luis Elejalde, no pudo evitar la clasificación a la Liga de Ascenso, un duro golpe para el fútbol capitalino. La victoria de Santiago de Cuba en ese año marcó un antes y un después para La Habana.
Un nuevo comienzo con lorenzo mambrini
Con la llegada del entrenador italiano Lorenzo Mambrini y el ascenso conseguido, las expectativas se renovaron. Tras un inicio complicado con una derrota 3-0 ante los campeones, Santiago de Cuba, debido a circunstancias extradeportivas inaceptables que retrasaron la llegada del equipo a la cancha, el equipo comenzó a mostrar signos de recuperación. La moral del equipo se vio afectada por este incidente, pero el deseo de remontar era palpable.
Derrota inicial y reacción
El primer partido de la temporada trajo una dura derrota ante Santiago de Cuba (3-0). La situación se complicó aún más con la derrota ante Sancti Spíritus (0-1), un rival a priori asequible. A pesar de los cambios tácticos implementados por Mambrini, jugadores como Carlos Loredo y Seiduoba Sila no pudieron evitar la derrota. La última vez que Sancti Spíritus había vencido a La Habana fue en 2015 con un marcador de 3-1.
La victoria contra las tunas: un respiro
El partido contra Las Tunas en Santiago de Cuba marcó un punto de inflexión. A pesar de ir perdiendo 1-0 gracias a un gol de Sandro Cutiño, La Habana reaccionó rápidamente con un gol de Osley Martínez. El joven Eddy Sanamé brilló con dos goles, sus primeros en la competición, y Izan Lartiga cerró el marcador con un 4-1 definitivo. Esta victoria significó el fin de una racha de 15 partidos sin ganar y un impulso de confianza para el resto de la temporada.
Mirando hacia el futuro
Con este triunfo, La Habana afronta la segunda vuelta de la primera fase con la esperanza de clasificar a la ronda final de seis equipos. El equipo, con una rica historia y una plantilla talentosa, merece estar presente en la fase decisiva del campeonato. Jugadores como Eddy Sanamé son la esperanza de un futuro prometedor para el fútbol de La Habana. El apoyo de la afición es vital para alcanzar los objetivos marcados.
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